El sabor inconfundible de un buen salmón ahumado o de unas láminas de bacalao con ese matiz delicadamente ahumado no es fruto del azar. Detrás de cada bocado se esconde un proceso minucioso que conecta con la historia, la tradición y el saber hacer de los artesanos del mar. En Félez Artesanos, llevamos décadas perfeccionando el proceso de ahumado para que nuestros productos premium lleguen a tu mesa con todo su sabor y personalidad intacta.
¿En qué consiste el ahumado artesanal?
El proceso de ahumado consiste en someter el pescado a la acción del humo generado por la combustión de maderas nobles. Este procedimiento no solo potencia su sabor y aroma, sino que también actúa como método de conservación natural.
En Félez Artesanos utilizamos exclusivamente el ahumado en frío, una técnica respetuosa con la textura y propiedades del pescado. A diferencia del ahumado en caliente, que cocina parcialmente el producto, el ahumado en frío se realiza a temperaturas controladas entre 20ºC y 25ºC. Esto permite que el pescado mantenga su estructura, color y frescura, sin alterar su integridad.
Tiempo, paciencia y buena materia prima
Uno de los pilares del ahumado artesanal es el tiempo. Nuestros filetes de salmón y bacalao se someten a un lento proceso de curado y posterior ahumado durante varias horas. Durante este tiempo, el pescado absorbe gradualmente los aromas de la madera, sin prisas ni atajos.
Este ritmo pausado es lo que permite obtener un bacalao ahumado de textura firme y sabor equilibrado, o un salmón ahumado en frío suave y untuoso, perfecto para disfrutar solo o acompañado.
¿Qué maderas se utilizan en el ahumado artesanal?
No todas las maderas sirven. En nuestra tradición utilizamos maderas nobles como el haya, el roble o el aliso, seleccionadas por su bajo contenido en resinas y su aroma sutil. Estas maderas aportan al pescado notas ahumadas elegantes y limpias, sin sabores invasivos ni amargos.
El resultado es un producto con sabores auténticos y naturales, donde se respeta y potencia el sabor original del pescado.
Beneficios del ahumado en frío
Además del sabor, el proceso de ahumado en frío ofrece otros beneficios:
- Mayor conservación sin aditivos artificiales.
- Textura firme y sedosa, ideal para cortar en láminas finas.
- Preservación de nutrientes, como los ácidos grasos omega-3, tan valorados por sus beneficios para la salud cardiovascular.
- Versatilidad en cocina, tanto en platos fríos como en elaboraciones más sofisticadas.
Productos premium para paladares exigentes
En Félez Artesanos ofrecemos una selección cuidada de ahumados que siguen este proceso artesanal desde el origen hasta el envasado:
- Bacalao ahumado: ideal para ensaladas templadas, tostas o como protagonista de una tabla gourmet.
- Salmón ahumado en frío: perfecto para celebraciones, maridajes con espumosos o recetas frescas de verano.
Cada pieza es tratada con mimo, fileteada a mano y envasada cuidando hasta el último detalle. Porque creemos que la excelencia está en lo sencillo bien hecho.
Del mar a tu mesa
En un mundo donde abunda la producción en masa, apostar por productos premium elaborados con técnicas tradicionales es una forma de reconectar con lo auténtico. El ahumado artesanal no solo conserva el pescado: cuenta su historia.
Y en cada loncha de nuestros ahumados, puedes saborear el compromiso, la calidad y el respeto por la tradición que definen a Félez Artesanos.







